Dormía, soñaba con el preuniversitario, un sueño cotidiano, uno más del montón. De pronto una luz quiso apagarse en mi interior, un sonido fuerte casi me deja sorda. Mi corazón se detenía lentamente. Comencé a entrar en un túnel ; comenzaba a desaparecer, no sentía mi cuerpo, dentro de mi decía: "no me puedo morir aún"; recordé entonces: aquella misma mañana horas antes cuando cantaba "Cuan grande es él", algo en mi pronunció 3 palabras de aquella maravillosa canción, y volví a mi habitación, volví a la vida, GRACIAS A TI DIOS!, me viniste a rescatar.
[No fue una pesadilla, fue una realidad, aun me duele la cabeza y a veces el corazón.]
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